Él también lo hará conmigo
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La oración es comunión, intimidad. Estamos en la dimensión del espíritu cuando oramos.
En esa intimidad Él quiere guiar el encuentro. Podemos decirle lo que queremos pero también entramos con nuestro pedido abiertos para escuchar Sus intereses. Y le preguntamos cómo colaborar con eso. Quedo disponible. (Mis cosas, mi casa, mi celular, mi boca, todo queda disponible para Él)
Muchas veces sus intereses interrumpirán mis intereses.

Tengo que esperar primeramente para que bajen mis emociones. Esperamos que Él diga cómo colaborar.
En la espera hay altar. Para que todo baje y podamos escuchar el próximo paso.
Entonces vendrá la acción que el Señor. Sin agregar nada más.
No cargo con el resultado. Eso es de Él.
Esa acción muchas veces será pequeña. No la minimizamos, ya que eso pequeño está dentro de algo grande que Él ya está haciendo.
Dios nos da de a pasitos la acción para que dependamos de Él y que nadie se lleve el mérito de nada.
A veces ni siquiera vemos el final. No importa donde termine solo importa que obedezcamos.
Las olas son el mover de Cristo y las vemos en el Cuerpo.
Si no estoy en el cuerpo estoy desactualizado, me quedo estancado.
Podemos poner al día a los que están desactualizados. No es que están equivocados están en otra etapa.
Por ejemplo:
Seguir orando por las necesidades. No escucho que Dios tiene un deseo.
O Dios Tiene que cumplir mi sueño. Pero Dios tiene un sueño: Que todo Sea atraído a Él.
Me mató ayudando para que venga mi hijo y Dios te dice: “no ores más… yo me encargo”, hace esto… pero no lo sabe…
U oro a la mañana y después hago lo que quiero, pero no aprendí el orar sin cesar, la comunión.
No todos recibimos lo mismo de la misma manera y al mismo tiempo.
Me subí a la ola pero el resultado es del Señor. El formato lo pone el Señor.
¡Él también lo hará en mi! Disfrutamos de lo que hace en otros!! Y disfrutamos que Él lo hace en nosotros también!! En el formato que Él quiera.

Hay asuntos del trato de a Cristo con otros que no me corresponde administrar ni comprender.
No intentes explicar algo que no tiene por qué tener explicación.
No tenemos que entender el camino.
¡¡¡Yo sé en Quien he creído!!!
Solo tenemos que estar disponibles delante de Él.

Todos los días tenemos un pase hacia Él!!!
Alejandra Stamateas
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